Budines terroríficos de Kaya Kafé y calabaza

¡La parada de los monstruos ha llegado a la ciudad! Fuera por ‘Brutal’ o por ‘Terrific’, algo había que hacer para no perdernos el desfile de recetas de Halloween / Samaín que circulan por la red estos días. Así que aquí va una aportación BRUTAL para morirse de gusto: la dulzor suave y la textura de la calabaza, la sabor característico del coco y la panela… mmmh!

INGREDIENTES:

  • 1 bote de Kaya Kafé
  • 1 huevo
  • 100 ml de leche
  • 200 gr de calabaza cocida (al vapor o al horno) y batida, muy bien escurrida.
  • Para el caramelo: 60 gr de azúcar, 20 de agua y 20 de zumo de limón.

ELABORACIÓN:

Mezcla y bate la pasta de calabaza, la Kaya Kafé, el huevo y los 100 ml de leche. Si quieres, puedes añadirle más azúcar (lo del dulzor va por barrios, y a mí me gustan los postres no demasiado dulces).

Después, prepara el caramelo, que es lo más difícil que tiene esta receta: pones en una sartén pequeña el azúcar, después el agua, y por último el limón. Enciendes el fuego, y dejas que burbujee. NI SE TE OCURRA REMOVERLO CON UNA CUCHARA. Como mucho, tomas la sartén por el mango y le das un ligero movimiento circular para que se mezcle mejor el agua con el azúcar si lo necesita. Y esperas mirándolo fijamente, como un hombre-lobo tras los arbustos. Cuando comience a ponerse medio dorado, ya estaremos cerca del final. Puedes retirarlo cuando esté dorado claro, porque siempre se termina de poner algo más oscuro con el calor residual. O dejarlo un poquito más si lo prefieres más oscuro, con cuidado de que no se queme.

Cuando lo tengas, es el momento de forrar el molde con el caramelo, que puede ser uno grande o varios pequeños. (ACHTUNG! WARNING! ¡CUIDADO! El azúcar alcanza tal temperatura en este momento que podrías abrasarte, y convertir la tontería esta en una pesadilla de verdad. Así que maneja este paso con cuidado, y pide orden de alejamiento para niños, mascotas y patosos en general). Echa un poco de caramelo dentro del molde y comienza a moverlo para que recorra las paredes. Cuando lo tengas totalmente cubierto, ya puedes echar la mezcla de Kaya Kafé y calabaza.

¿Tienes ya el molde lleno? Pues hay que meterlo al baño maría. Esto es: mete el molde (o moldecitos) dentro de una olla y llénala de agua hasta que llegue a poco más de la mitad de la altura del molde (o moldecitos). Ahora enciende el fuego. Puedes entonces taparla y dejar que se hagan. ¿Cuánto? Pues depende del tamaño del molde, pero vamos, ponte que a partir de unos 15 o 20 min. puedes ir introduciendo una aguja o similar, y viendo si sale limpia. Cuando lo haga, estará listo. (Hay más maneras, también se puede meter la olla en el horno, pero así es como se hacían los flanes en mi casa).

Para adornarlos, la lógica me decía nata, pero no tenía. Me aventuré a echarle yogur griego. Ouuuyeah! Mucho mejor. ¡La combinación del dulce y el agrio es de miedo!

Si queréis ya, además de los ojos de chocolate que compré en Tiger, podéis acabar en el manicomio como yo e intentar hacer decoraciones de caramelo. Pero mejor os dejo este enlace, porque me siento incapaz de explicarlo.

¡Feliz Samaín! Happy Halloween!

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